Como son los Engaños de Citas y Romances, que Buscan y cómo Detectarlos

 

 

Que todos buscamos el amor no es ninguna novedad.

 

Y por eso, millones de personas alrededor del mundo, utilizan redes de citas para encontrar pareja.

 

Sitios como Tinder, Meetic o Badoo son los clubes virtuales donde podemos encontrar hombres y mujeres tanto para pasar un buen rato, como para hallar el amor.

 

Pero, ocurre, que en lugar de al amor de tu vida, lo que podemos hallar es un gran problema del que no sólo saldremos con el corazón roto: también saldrás con los bolsillos vacíos.

 

En este artículo te contaremos cuáles son los engaños más comunes en los sitios de citas, qué buscan los estafadores y cómo detectar viudas negras y gigolós.

 

Cuales son las Estafas más Comunes en Sitios de Citas y Romances

 

Una y otra vez, en los medios y en las redes, escuchamos casos de estafas sexuales.

 

No logramos entender cómo se pudo ser tan confiado para caer en las manos de estos estafadores del corazón y del bolsillo. Nos convencemos de que esto no va a ocurrirnos a nosotros, y creemos ser astutos.

 

Lamento decirles que esto no es verdad: la necesidad de ser amados, nos convierte en idiotas. Cuando estamos enamorados soportamos cosas que jamás creímos ser capaces de aguantar, y es por eso que caemos en estos timos una y otra vez.

 

 

Romance scam:

 

Ingresas a Tinder con la idea de conocer a una persona, de encontrar una pareja. Y entonces sucede que aparece su Príncipe Azul, el héroe romántico de todas las novelas.

 

Tu enamorado, perfecto, elegante, prolijo, te ofrece amor eterno, joyas, dinero y viajes. Pero te los ofrece de un modo virtual.

 

Tú no lo conoces, no lo has visto jamás. Pero, luego de contarte su vida y prometerte las siete maravillas del mundo, tu enamorado ideal te pide dinero.

 

Esta estafa es aplicable a hombre y mujeres, pero la estadística nos indica, que la mayoría de las víctimas son mujeres.

 

También se dan estafas de este estilo a hombres, pero las estafadoras tienen un perfil algo diferente: suelen representar el papel de damiselas en apuros y, de este modo, consiguen hacerse del dinero de sus pobres enamorados.

 

 

 

Chantaje sexual:

 

Has conocido a una señorita (o a un caballero) en Internet. Todo parece ir a pedir de boca.

 

Conversas, chateas, flirteas un poco. Las cosas, entonces, suben de tono y alguno de los dos le pide al otro que le envíe una  foto con poca ropa o, directamente, sin ropa.

 

Pero la propuesta siempre será por fuera de las plataformas: te instarán a que uses WhatsApp  o Skype y, en esas plataformas, te inducirán a tener sexo virtual.

 

Es muy posible que hayas caído en una trampa: quien haya recibido las fotos te enviará un mensaje extorsivo para que le envíes una cantidad de dinero (a veces Bitcoins) para evitar que esa foto circule entre tus contactos.de Facebook o de email.

 

En este tipo de chantajes suelen caer los hombres mayores a quienes, además de avergonzar por sus fotos de desnudos, se los suele acusar de pedofilia.

 

Es que las mujeres que realizan el chantaje, suelen manifestar que esas fotos fueron vistas por sus niños pequeños.

 

 

Catfish o falsa identidad:

 

Los catfishers, básicamente, son mentirosos compulsivos. Mienten sobre su identidad en las redes con el fin de establecer una relación romántica con alguien más.

 

Suelen mentir sobre todo: sexo, edad, ubicación, situación sentimental. Mienten para crear una realidad que ajuste como anillo al dedo con tu realidad y, de este modo, van creando un vínculo de confianza.

 

Luego de que la conexión emocional se ha producido, les será muy fácil pedirte dinero.

 

Te dirán que trabajan en una plataforma petrolera, o que son voluntarios en médicos sin fronteras. Te convencerán de que están en la milicia y que no pueden salir del lugar en donde se encuentran.

 

Todas mentiras.

 

Mientras  tú no puedes verlos, te tragas todos sus embustes, y en ese tiempo, se quedarán con el dinero que, en buena fe, les has hecho llegar.

 

Luego, sin más, desaparecerán como si no hubieran existido. Y es que, en realidad, nunca lo hicieron.

 

 

 

Ten cuidado con los Bot:

 

Hay estafadores que usan estrategias profesionales para crear sus perfiles. Generalmente tienen, como fotos de perfil,  imágenes profesionales, con mascotas o realizando actividades deportivas.

 

Entonces, utilizando esas imágenes, crean programas informáticos que imitan el comportamiento humano. ¿La finalidad? Estafar sin dejar rastro.

 

 

¿Cómo protegerte?

 

  • Crea una cuenta de email especial para tus citas: de este modo será más difícil para tu potencial estafador contactar a tus amigos o contactos comerciales.
  • Regístrate manualmente: no ingreses a esos sitios a través de Facebook.
  • No divulgues tu información: no seas demasiado personal y jamás divulgues tu información financiera.
  • Pídele hablar por teléfono: los estafadores usualmente se niegan a hacerlo.
  • Demasiada intensidad: si notas demasiada intensidad a las pocas horas de chatear, desconfía. Nadie se enamora tan rápido sin conocerse.
  • Verifica la foto: es tan sencillo como subir la foto a la barra de búsqueda de Google.
  • Te pide abandonar el sitio de citas y continuar la conversación por otro medio: cuidado. Suele ser un engaño.
  • Cancela constantemente las citas: si luego de un tiempo razonable, no has conocido personalmente a la persona, puede que se trate de un engaño.
  • No te olvides de instalar Firewalls y antivirus: es una forma más de protegerte y evitar que hackers malintencionados entren en tus sistemas y en tu intimidad. .
  • Lee las opiniones de otros usuarios: muchas veces, los estafadores repiten el modus operandi y, si alguien quiere timarte, es posible que ya lo haya hecho antes.
  • Confía en tus instintos: si algo parece demasiado bueno para ser real, probablemente lo sea.

 

En resumen, los sitios de citas son buenos. ¡Ùsalos! ¿Por qué no? Sólo  debes mantener los ojos abiertos para que el buen rato que soñaste, no se transforme en la peor de tus pesadillas.

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